¡Ya tenemos helados! Y eso nos permite aderezar algunos de nuestros pasteles con ese toque refrescante que tanto nos apatece en verano.
Un brownie (su nombre viene de su color marrón -«brown» en ingles-, el que le da el chocolate, literalmente ‘marroncito’) es un pastel de chocolate que se sirve en pequeñas porciones por su consistencia y que es típico de la pastelería estadounidense. Se suele cubrir con un jarabe espeso de chocolate y habitualmente se rellena con más chocolate en trocitos, nueces, toffee crujiente o mantequilla de cacahuetes.
No se conoce el origen exacto de este pastel, pero es lógico suponer que resultó de olvidar añadir levadura al hacer un pastel de melaza o chocolate. Las primeras refencias históricas datan de 1896.
Lo habitual es consumirlo caliente con helado o nata montada. Y eso hemos hecho nosotros, pero, hartos de tanta oscuridad, hemos optado por el chocolate blanco.
Un delicioso brownie de chocolate blanco y nueces con helado, en este caso de dulce de leche, mmm... Puedes pasarte a disfrutar de él cuando quieras.